Espíritu Santo consolador.
gracias por permanecer a mi lado
aun cuando mis fuerzas son pocas.
Gracias por levantarme,
sostenerme y recordarme
que Dios nunca deja solos
a sus hijos.
Llena mi corazón de paz,
fortalece mi esperanza y haz que
viva cada día con alegría,
amor y confianza.
Amén.