miércoles, 1 de noviembre de 2017

Pedro Herrero Rubio



Pedro Herrero Rubio, nació el día 29 de abril de 1904 en Alicante. Hijo único de Pedro y Emilia. Casado con Patrocinio Javaloy Lizón, mantuvo con ella hasta la muerte una fidelidad intachable. Fue un médico excepcional, que participó activamente en la transformación de la pediatría. Pedro se encontraba feliz entre los humildes, tratándoles desinteresadamente, facilitándoles las medicinas e incluso dejando dinero debajo de la almohada de sus pacientes. Ya en vida era conocida su fama de santidad. Fue Adorador Nocturno Veterano. Hizo de la presencia de Jesús en la Eucaristía el eje de su vida. Vivía con la esperanza de la gloria eterna. De su caridad, son testigos todos los que le conocieron. Murió el 5 de noviembre de 1978.

ORACIÓN.

Señor Dios nuestro, que viniste a la tierra a traernos el fuego de Tu amor, dejándolo como divino depósito en nuestros Sagrarios. Junto a Jesús Sacramentado, vivía Tu siervo Pedro Herrero, abrasado de ese divino amor, comunicándolo a los enfermos y a sus hermanos los Adoradores nocturnos.
Te rogamos, que por Tu infinita misericordia, logremos imitarle y alcanzar por su mediación, la gracia que te pedimos. Por Jesucristo Nuestro Señor.

(Padre Nuestro, Ave María y Gloria)

jueves, 5 de octubre de 2017

Oración en honor de santa Faustina Kowalska




Oh Jesús, que elegiste a Santa Faustina, como portadora del mensaje de tu Misericordia para el perdón y la paz de nuestros corazones pecadores, cuando nos acercamos a la Reconciliación y la Eucaristía.

Te rogamos poder imitarla en su total confianza y en su obediencia de fe; ayúdanos a formar el coro que entone tu Misericordia, amando a los enemigos y rezando por los perseguidores, para poder experimentar desde este suelo la alegría que reservas a tus santos.

Tú que vives y reinas con el Padre y el Espíritu Santo por los siglos de los siglos.

AMÉN.

sábado, 2 de septiembre de 2017

Oración al Santísimo Cristo de la Misericordia



Jesús, amado mío
yo soy pobre pecador,
que llamo a tu infinita misericordia.

Jesús, ábreme tu costado,
para que yo quede guardado
de las asechanzas del Maligno.

Jesús, llama al Padre.
Aquí tienes un miserable pecador.

Quiero pedirte misericordia
por todos los que no lo hacen.
¡Perdónanos, Jesús!
¡Perdónanos, Jesús!

Yo supliré esas faltas.
Yo supliré ese desamor.
Ten piedad y compasión de mí.

Amén.

viernes, 25 de agosto de 2017

Oración de Santa Gema Galgani




Aquí me tenéis postrada a vuestros pies santísimos, mi querido Jesús, para manifestaros en cada instante mi reconocimiento y gratitud por tantos y tan continuos favores como me habéis otorgado y que todavía queréis concederme. Cuantas veces os he invocado, ¡oh Jesús!, me habéis dejado siempre satisfecha, he recurrido a menudo a Vos, y siempre me habéis consolado.

¿Cómo podré expresaros mis sentimientos, amado Jesús? Os doy gracias…, pero otra gracia quiero de Vos. ¡Oh Dios mío!, si es de vuestro agrado… (Indicar gracia que se quiere conseguir). Si no fuerais todopoderoso, no os haría esta súplica. ¡Oh Jesús! Tened piedad de mí. Hágase en todo vuestra santísima voluntad.

Padrenuestro, Avemaría y Gloria

domingo, 30 de julio de 2017

Madre María Josefa del Corazón de Jesús





La Madre María Josefa del Corazón de Jesús nació en Pamplona (Navarra) el 25 de noviembre de 1915.

Ingresó en el Carmelo del Cerro de los Ángeles, entonces refugiado en el Desierto de las Batuecas, el 18 de noviembre de 1938.

La recibió Santa Maravillas de Jesús, que era priora y maestra de novicias.

Fue una de sus hijas predilectas que supo mantener y conservar su espíritu y colaboró con ella en todas sus fundaciones, sacrificándose por ellas sin calcular ni medir.

Falleció en el Carmelo del Cerro de los Ángeles el 2 de octubre de 2004.

La Santísima Virgen, a la que tanto había amado durante toda su vida, vino a buscarla el primer sábado del mes del Rosario para llevarla consigo al cielo, desde donde deseaba seguir trabajando por la gloria de Dios y el bien de las almas.

ORACIÓN.

Corazón Sacratísimo de Jesús, hoguera ardiente de caridad, que nos mandaste amarnos unos a otros como Tú nos has amado. Tú que te dignaste encender  en el corazón de esta humilde Carmelita, María Josefa del Corazón de Jesús, una chispa de ese fuego, haz que sepamos acoger a todos con la misma humildad y caridad con que ella cumplió este precepto, para reflejar así en todos el amor de tu Corazón. Dígnate glorificar a tu sierva María Josefa y concédeme por su intercesión el favor que te pido…

Padrenuestro, Avemaría y Gloria. Amén