domingo, 16 de junio de 2019

Oración para irradiar a Cristo



Amado Señor,
Ayúdame a esparcir tu fragancia donde quiera que vaya.

Inunda mi alma de espíritu y vida.

Penetra y posee todo mi ser hasta tal punto que toda mi vida solo sea una emanación de la tuya.

Brilla a través de mí, y mora en mi de tal manera que todas las almas que entren en contacto conmigo puedan sentir tu presencia en mi alma.

Haz que me miren y ya no me vean a mí sino solamente a ti, oh Señor.

Quédate conmigo y entonces comenzaré a brillar como brillas Tú; a brillar para servir de luz a los demás a través de mí.

La luz, oh Señor, irradiará toda de Ti; no de mí; serás Tu, quien ilumine a los demás a través de mí.

Permíteme pues alabarte de la manera que más te gusta, brillando para quienes me rodean.

Haz que predique sin predicar, no con palabras sino con mi ejemplo, por la fuerza contagiosa, por la influencia de lo que hago, por la evidente plenitud del amor que te tiene mi corazón.

Amén.

(John Henry Newman)

sábado, 25 de mayo de 2019

Oración de San Efren de Siria



Mi santísima Señora, Madre de Dios, llena de gracia, tú eres la gloria de nuestra naturaleza, el canal de todos los bienes, la reina de todas las cosas después de la Trinidad…, la mediadora del mundo después del Mediador; tú eres el puente misterioso que une la tierra con el cielo, la llave que nos abre las puertas del paraíso, nuestra abogada, nuestra mediadora. Mira mi fe, mira mis piadosos anhelos y acuérdate de tu misericordia y de tu poder. Madre de aquel que es el único misericordioso y bueno, acoge mi alma en mi miseria y, por tu mediación, hazla digna de estar un día a la diestra de tu único Hijo.

sábado, 11 de mayo de 2019

Permíteme que piense



Permíteme que piense
Que posas un instante esa divina carga
Y me tiendes los brazos,
Y me acunas en tus brazos,
Acunas mi dolor,
Hombre que lloro,
Virgen María, madre,
Dormir quiero en tus brazos
Hasta que en Dios despierte.

Dámaso Alonso, escritor

sábado, 4 de mayo de 2019

Canción a la Virgen María



En mil dulces imágenes te veo, María, en tu expresión de tierna calma, pero ninguna acierta a reflejarte como te ven los ojos de mi alma.

Yo sólo sé que el ruido de este mundo como un sueño de antaño desvaneces, y que un cielo inefablemente dulce a mis amargas lágrimas ofreces.

Frederick Hardenberg, poeta

sábado, 6 de abril de 2019

Dios te Salve Maria



¡Dios te salve, María!
Sol de las almas, faro de la mía:
Lirio del cielo, mística azucena,
de hermosura, bondad y gracia llena,
Madre del potentado y del mendigo;
Virgen Reina, el Señor está contigo;
Tú sola, Tú, por tu pureza eres
bendita entre todas las mujeres;
y es de tus altos dones, en tributo,
santo y bendito de tu vientre el fruto.
Sol de las almas, faro de la mía,
¡Dios te salve, María!

Santa Madre de Dios, el que a Ti llega
halla amparo y perdón. Ruega, sí, ruega
por nosotros los tristes pecadores;
libértanos del mal y los errores;
danos la fe consoladora y fuerte;
ahora y en la hora triste de la muerte.

¡Oh luz que brillas en eterno día!
¡Santa Madre de Dios, Santa María!

Juan de Dios Peza, poeta mejicano

domingo, 17 de marzo de 2019

Porque fue varón justo



Porque fue varón justo,
le amó el Señor,
y dio el ciento por uno
su labor.

Humilde magisterio
bajó el que Dios aprende:
¡que diga, si lo entiende,
quien sepa de misterio!
si Dios es cautiverio
se queda en aprendiz,
¡aprende aquí la casa de David!

Sencillo, sin historia,
de espalda a los laureles,
escalas los niveles
más altos de la gloria.
¡Qué asombroso, hacer memoria,
y hallarle a tu ascensión
tu hogar, tu oficio y Dios como razón!

Y, pues que el mundo entero
te mira y te pregunta,
di tú como se junta
ser santo y carpintero,
la gloria y el madero,
la gracia y el afán,
tener propicio a Dios y escaso el pan.