sábado, 10 de abril de 2021

Para tener una buena muerte

 

 

¡Oh Jesús misericordioso,

tendido sobre la cruz, ten presente

la hora de nuestra muerte!

 

¡Oh corazón misericordiosísimo

de Jesús, abierto con una lanza,

protégeme a la hora de mi muerte!

 

¡Oh Sangre y Agua que brotaste del

Corazón de Jesús como una fuente

de insondable misericordia para mi

en la hora de mi muerte!

 

¡Oh Jesús agonizante, rehén

de la misericordia, apacigua la ira

divina en la hora de mi muerte!

(diario 813)

 

Oh Jesús mío,

que los últimos días de mi destierro

sean completamente conformes

a tu santísima voluntad.

 

Uno mis sufrimientos, mis amarguras

y mi agonía a Tu sagrada pasión

y me ofrezco por el mundo entero

para obtener una abundancia

de misericordia para las almas.

 

Confío firmemente y me someto

por completo a Tu santa voluntad

que es la misericordia misma

sábado, 20 de marzo de 2021

Oración de San Luís Gonzaga

 

Oh Señora mía, Santa María: hoy y todos los días y en la hora de mi muerte, me encomiendo a tu bendita fidelidad y singular custodia, y pongo en el seno de tu misericordia mi alma y mi cuerpo; te recomiendo toda mi esperanza y mi consuelo, todas mis angustias y miserias, mi vida y el fin de ella, para que por tu santísima intercesión, y por tus méritos, todas mis obras vayan dirigidas y dispuestas conforme a tu voluntad y a la de tu Hijo.

Amén.

sábado, 13 de marzo de 2021

Oración por la familia

 

Padre celestial, en la Sagrada Familia de Nazaret nos has dado un modelo de familia.

 

Ayúdanos, oh padre amoroso, a hace de nuestra familia otro Nazaret, donde reinen el amo, la paz y la alegría.

 

Ayúdanos a permanecer unidos en los momentos de gozo y de dolor, a través de la oración en familia.

 

Que el Corazón de Jesús haga nuestros corazones mansos y humildes, como el suyo, y nos ayude a cumplir con nuestros deberes familiares de una manera santa.

 

Que nos amemos los unos a los otros como Dios nos ama a cada uno, cada día más y más, y que nos perdonemos mutuamente nuestras faltas, como Tú perdonas nuestros pecados. Amén

 

(Madre Teresa de Calcuta)

domingo, 11 de octubre de 2020

Gloria a Dios

 

 

Gloria a Dios en el cielo

y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor.

Por tu inmensa gloria

te alabamos,

te bendecimos,

te adoramos,

te glorificamos,

te damos gracias.

Señor Dios, Rey celestial,

Dios padre todopoderoso.

Señor Hijo único, Jesucristo,

Señor Dios, Cordero de Dios,

Hijo del Padre:

tú que quitas el pecado del mundo,

ten piedad de nosotros;

tú que quitas el pecado del mundo,

atiende nuestras súplicas;

tú que está sentado a la derecha del Padre,

ten piedad de nosotros;

porque sólo tú eres Santo,

sólo tú Señor,

sólo tú Altísimo, Jesucristo

con el Espíritu Santo

en la gloria de Dios Padre.

Amén.

martes, 14 de julio de 2020

Dame Señor



Dame, Señor, un poco de sol,
algo de trabajo y un poco de alegría.
Dame el pan de cada día, un poco de mantequilla,
una buena digestión y algo para digerir.
Dame una manera de ser que ignore el aburrimiento, los lamentos y los suspiros.
No permitas que me preocupe demasiado
por esta cosa embarazosa que soy yo.
Dame, Señor, la dosis de humor suficiente
como para encontrar la felicidad en esta vida
y ser provechosos para los demás.
Que siempre haya en mis labios una canción,
una poesía o una historia para distraerme.
Enséñame a comprender los sufrimientos
y a no ver en ellos una maldición.
Concédeme tener buen sentido,
pues tengo mucha necesidad de él.
Señor, concédeme la gracia,
en este momento supremo de miedo y angustia,
de recurrir al gran miedo
y a la asombrosa angustia
que tú experimentaste en el Monte de los Olivos
antes de tu pasión.
Haz que a fuerza de meditar tu agonía,
reciba el consuelo espiritual necesario
para provecho de mi alma.
Concédeme, Señor, un espíritu abandonado, sosegado, apacible, caritativo, benévolo, dulce y compasivo.
Que en todas mis acciones, palabras y pensamientos experimente el gusto de tu Espíritu santo y bendito.
Dame, Señor, una fe plena,
una esperanza firme y una ardiente caridad.
Que yo no ame a nadie contra tu voluntad,
sino a todas las cosas en función de tu querer.
Rodéame de tu amor y de tu favor.


Santo Tomás Moro